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La atención puede definirse como una cualidad de la percepción. Es una especie de llave hacia la memoria y funciona como un filtro de los estímulos que una persona recibe del medio ambiente: selecciona los que son más relevantes y establece prioridades.

Hay dos grandes determinantes de la atención: los internos, que son propios de cada individuo, tienen que ver con sus intereses y aspiraciones, con lo que le gusta y lo que no, con lo que le sirve y lo que no; y los externos, que se originan en el medio ambiente.

También existen diferentes tipos de atención cuyo desempeño mejora siempre que se realicen las prácticas adecuadas, a saber:

Selectiva o focalizada

Es la que nos permite concentrarnos en uno o dos estímulos ignorando los que no son relevantes. Por ejemplo, si tú estás totalmente compenetrado en la lectura de un libro que te tiene atrapado, seguramente no registrarás la sensación que produce el contacto de tu cuerpo con el sillón, o el de la ropa y el calzado sobre tu piel.

Sostenida

Es la que se utiliza al focalizar en una actividad o tarea durante periodos prolonga-
dos. Por ejemplo, para relatar un partido de tenis o resolver un problema matemático.

Dividida

Es la que permite hacer dos o más cosas al mismo tiempo. En la vida cotidiana se utiliza permanentemente este sistema. Por ejemplo, cuando conducimos y dialogamos con quien nos acompaña mientras prestamos atención a los semáforos, transeúntes y demás coches. Cuando disminuye la capacidad atencional, las funciones ejecutivas del cerebro pueden verse muy afectadas.

Asimismo, el entrenamiento para lograr que la atención sea proactiva, es decir, hacer consciente el proceso de atender y dirigirlo, es un recurso muy importante, no solo para agudizar la percepción, mejorar el aprendizaje y la memoria, sino también para acelerar el desarrollo cerebral.

Con relación a la concentración, podemos establecer las siguientes diferencias:

  • Prestar atención significa aplicar la mente a un objetivo, por ejemplo, observar un con-
    junto de productos de belleza para hallar el que se está buscando.
  • Concentrarse significa mantener la atención en forma prolongada en dicho objetivo, por ejemplo, una marca específica.

¿Por qué se producen los despistes?

En sólo dos meses de entrenamiento sistemático las capacidades de atención y concentración mejoran sustancialmente.

En términos cuantitativos, esta mejora es de aproximadamente un 90%. AC. En el caso de las personas sanas, los motivos por los cuales se producen los despistes son de origen diverso. Por ejemplo, un individuo que esté enojado o abrumado por un problema personal tendrá dificultades para prestar atención y concentrarse; un adolescente que pasó la noche entera en una fiesta retendrá poco de lo que estudie si no descansa lo suficiente.

A nivel neurológico, muchos despistes se producen porque algunas zonas del cerebro se desactivan (aparecen en las neuroimágenes como si estuvieran dormidas). Una de las últimas investigaciones en confirmar este fenómeno procede de la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos: se observó que en el sistema nervioso de un individuo despierto (pero que no ha descansado lo suficiente) hay zonas en un estado similar al del sueño mientras el resto del cerebro permanece en estado de vigilia.

Tomando ésta y otras investigaciones,

te propongo que fijes en tu memoria lo siguiente y, sobre todo, que hagas los cambios necesarios para que tus sistemas atencionales tengan más amigos que enemigos.

La atención tiene varios aliados importantes: el descanso, el sueño de buena calidad, las actividades al aire libre, la buena alimentación y, por supuesto, el entrenamiento.

 

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