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Para conocer el funcionamiento de este órgano maravilloso con el que nos ha dotado la naturaleza, es necesario conocer sus funciones, sus principales estructuras y la relación de éstas con la conducta humana. Es lo que en este apartado denomino Etapa 1.

Posteriormente, y para quienes decidan “sacarle partido a su cerebro” (estoy utilizando aquí justamente el título de uno de mis libros)[1], es necesario comenzar con un programa de entrenamiento neurocognitivo y emocional y, paralelamente, cambiar los hábitos que resultan nocivos para el funcionamiento del sistema nervioso[2]: Etapa 2.

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ETAPA 1: Lo que debemos saber

  1. Dentro del cerebro existe una gigantesca red de comunicaciones que se ocupa de registrar todo lo que aprendemos, lo que sabemos, lo que sentimos y lo que somos en la vida; por ello la diferencia entre el cerebro de un recién nacido y un adulto no está determinada por la cantidad de neuronas, sino por la densidad de las conexiones que se establecen entre ellas.
  2. Para comprender cómo funciona el cerebro es necesario conocer cómo son las células cerebrales, de qué se ocupan las neuronas y cómo dialogan entre ellas. También es necesario interiorizarse sobre los mensajeros químicos que circulan por el cerebro y su rol en la salud y en el estado de ánimo. Estos mensajeros son los
  3. Todo abordaje sobre el cerebro implica interiorizarse sobre dos fenómenos extraordinarios: la neuroplasticidad y la neurogénesis, porque ello nos permitirá conocer no sólo cómo funciona el cerebro, sino también hallar el modo de retrasar su envejecimiento.
  4. El cerebro está dividido en dos hemisferios, el izquierdo y el derecho, que se conectan entre sí por una estructura de fibras denominada cuerpo calloso. Anatómicamente tienen una apariencia similar, sin embargo, realizan distintas funciones.
  5. En el cerebro residen no solo las capacidades intelectuales, como las que los seres humanos utilizamos para razonar, realizar cálculos o comprender un texto, también se encuentran las emocionales. La neurociencia ha comprobado que éstas últimas tienen una importancia mucho mayor de lo que se creía en la toma de decisiones, desde la más sencilla hasta la más compleja, y hoy es posible explicar cómo hace el cerebro para decidir.
  6. La neurociencia ha comprobado que existen diferencias neurobiológicas entre el cerebro femenino y masculino, y que ello influye en el procesamiento cerebral de la información y
  7. El cerebro se ocupa de construir la realidad a partir de los mecanismos de percepción comandados por los órganos de los sentidos, y actúa como soporte físico de la mente.
  8. El cerebro percibe, procesa y almacena la información que recibe de maneras diversas: según el contexto, la modalidad sensorial, el equilibrio biológico del momento y, fundamentalmente, el contenido emocional. Ello genera diferentes formas de aprender y recordar.
  9. Existen diferentes sistemas de aprendizaje y memoria. Todos podemos optimizar estas capacidades.
  10. Las neurociencias destinan una gran cantidad de recursos para comprender los circuitos cerebrales que intervienen en los distintos tipos de inteligencia, la motivación y la creatividad, como así también a los que se interponen en ellas.
  • La inteligencia y la creatividad no son dones de algunos elegidos.
  • Son capacidades cuyo desarrollo está al alcance de quienes se propongan alcanzar este objetivo.

ETAPA 2: Cómo optimizar las capacidades cerebrales

Todos los seres humanos pueden mejorar, desarrollar y potenciar sus capacidades cerebrales siempre que tengan la voluntad de hacerlo y estén dispuestos a atravesar las siguientes etapas, luego de haber elegido el gimnasio cerebral que mejor se adapte a sus necesidades y requerimientos:

  1. Diagnóstico neurocognitivo

Permite analizar aspectos de relevancia, como las fortalezas y debilidades del participante en cuanto a atención, velocidad en el procesamiento de información, memoria, resolución de problemas, capacidad de aprendizaje, planificación y toma de decisiones, entre otros.

  1. Diagnóstico sobre la capacidad de autorregulación emocional.

Mide en qué grado las emociones afectan el desempeño de las funciones ejecutivas del participante (entre otras) y, paralelamente, su capacidad para regular el estrés, relacionarse armónicamente con los demás y reponerse cuando las situaciones son adversas.

  1. Diseño del programa personalizado de entrenamiento

En función de los resultados de ambos diagnósticos, se diseña y administra el entrenamiento necesario. Posteriormente, los contenidos se van ajustando en función de los resultados que arrojen las evaluaciones sucesivas.

  1. Entrenamiento neurocognitivo

Se implementan un conjunto de prácticas guiadas por especialistas para optimizar los procesos de atención, concentración, planificación, velocidad de procesamiento de la información, aprendizaje y memoria.

  1. Entrenamiento emocional

Entrenamiento neuroafectivo: los participantes desarrollan nuevas capacidades para el reconocimiento y manejo del estrés; aprenden a disminuir la sintomatología ansiosa y los estados de angustia, mejoran sus relaciones interpersonales y aumenta su productividad.

  1. Entrenamiento integrado

Ejercicios para autorregular las emociones y liberar las funciones ejecutivas del cerebro de factores endógenos y exógenos que puedan afectarlas, por ejemplo, el estrés laboral, los ruidos, las situaciones caóticas de trabajo o momentos personales que estén atravesando los participantes y dificulten la atención y la concentración, consecuentemente, la memoria.

Cabe destacar que, si bien se puede entrenar una función en particular ante un requerimiento específico (por ejemplo, la percepción visual y la velocidad de procesamiento de la información en el caso de los tenistas), mejorar las capacidades del cerebro implica un trabajo sistemático que abarque las áreas de trabajo descriptas y, además:

  • Actividades físicas: los ejercicios aeróbicos mejoran la atención, la concentración, la memoria y el aprendizaje, consecuentemente, la velocidad en el procesamiento de la información y la toma de decisiones.
  • Cambios de hábitos: los gimnasios cerebrales son organizaciones ideales para informarle lo que debe hacer para tener un cerebro en forma.
  • Cambios en la alimentación: lo ideal es incorporar una dieta elaborada por un especialista en nutrición.

Tenga presente que, si bien el gimnasio se ocupará de los diagnósticos y el diseño de su entrenamiento, será usted quien deberá decidir, por ejemplo, sobre incorporar meditación o yoga para relajarse.

También deberás ser usted quien decida entre ejercicios aeróbicos o danza, caminatas o ciclismo, siesta energética u otro tipo de pausa (hay una gran variedad de opciones).

En mi último libro Cómo funciona tu cerebro (Editorial Planeta) hallará las herramientas que necesita para participar activamente en el diseño del programa más acorde con sus necesidades, gustos y expectativas.

Tenga presente que se trata de un trabajo que exige voluntad y constancia y, por cierto, los inputs son exigentes. Sin embargo, por esto último no se preocupe, ya que la mayoría de los ejercicios incluyen juegos y las prácticas son interesantes y divertidas. Normalmente, el tiempo pasa volando.

Como incentivo adicional, puedo ofrecerle mis garantías de que los resultados que obtendrá son extraordinarios.

Sin duda alguna, un programa completo y exhaustivo como el descripto puede cambiarle la vida, ya que todas las actividades, aun cuando tengan por objetivo entrenar, constituyen un espacio importante para la reflexión y la comunicación con uno mismo y con los demás.

[1] Braidot N., Sácale partido a tu cerebro, Editorial Gestión 2000 (2011) y Editorial Granica (2012).

[2] Braidot N., Tu cerebro te necesita, Editorial Planeta 2013, Capítulo 18

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