Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Cómo y porqué necesitamos nuevas técnicas para conocer lo que realmente quiere el cliente

El neuromarketing es una disciplina que llegó para quedarse, y sus ámbitos de aplicación son tantos como variedad de productos y servicios existan. Comencemos por algunos ejemplos que proceden de diferentes mercados:

  • La película Avatar fue testeada con técnicas de neuromarketing para ajustar algunas secuencias del film. Su director, James Cameron, quedó muy satisfecho con la información que se obtuvo luego del observar la actividad cerebral de los participantes mediante fMRI (resonancia magnética funcional por imágenes).
  • Varias empresas utilizan electroencefalogramas, medidores de respuesta galvánica de la piel y Eye tracking (entre una gran variedad de técnicas) para conocer las reacciones que generan los estímulos de marketing.
  • Heineken ha testeado un spot publicitario mediante un casco colmado de electrodos y una cámara que iba registrando el movimiento de los ojos.
  • Telecinco (España) ha utilizado la medición de la actividad electrodérmica para saber si gustaba una serie mediante una pulsera que permitía conocer el grado de atención y las emociones que las diferentes escenas iban desencadenando en los espectadores.
  • Al analizar la percepción del precio, más de una investigación corroboró que la maximización de utilidades basada en el pensamiento racional no es la principal motivación que gravita en la toma de decisiones del cliente. En la mayor parte de los casos, los factores desencadenantes de las compras son las emociones, los valores y todo aquello que active el sistema de recompensas del cerebro.

¿Por qué cambiaron las técnicas? Aunque no lo parezca, la respuesta es muy sencilla: hoy sabemos que la falta de correlato que suele producirse entre lo que manifiestan los clientes y lo que realmente hacen se debe a que más del 95% de las decisiones que toman los seres humanos se basan en motivos no conscientes, y solo las herramientas neurocientíficas tienen potencial para llegar a esas profundidades.

Con un diseño adecuado, el neuromarketing puede informar qué está pasando en el cerebro de un cliente ante
los diferentes estímulos que recibe, brindando un campo de estudios mucho más potente que el que suministró el marketing tradicional debido a las limitaciones de éste para explorar los mecanismos metaconcientes.

Al aplicar nuevas metodologías de investigación, junto a los conocimientos que se están generando en la neuropsicología, las neurociencias y la antropología sensorial, el neuromarketing facilita la comprensión de las verdaderas necesidades de los clientes y permite superar potenciales errores por desconocimiento de sus procesos internos.

Sin duda, el creciente desarrollo de los aparatos que exploran y, sobre todo, localizan las activaciones cerebrales ha abierto un campo verdaderamente apasionante, con resultados que dejan atrás muchos supuestos del pasado y permiten a los hombres de marketing contar con herramientas mucho más eficaces, no sólo para conocer a los clientes, sino también para satisfacer sus necesidades en forma acorde a sus «verdaderas» expectativas.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>